Inoculación de un proyecto

Lloré de ingenuidad, por la nostalgia
y la inocencia del infierno.

¡Cuánto fastidio!

A veces, demasiado rápido,
a veces, demasiado lento.

Siempre, fondo marino de arena,
sueño pesado, húmeda voluntad.

Obedezco tu sed porosa. Fastidio.

I’ve been given jelly ink
within a stick, to write.

El desprecio hacia dios, de esos beatos.
Qué idiotas, los beatos,
qué ignorantes declarando su furia
porque hay cosas más torcidas,
venenosas y nauseabundas
que su religión de asnos.

Obedezco a la arena, al camino
de sequía de las estrellas, al infierno.

Obedezco al fastidio, al desprecio de dios
por esa arqueología porosa.

El fastidio por el cansancio
en el mejor de los mundos posibles.

¿Qué le pasa a los gatos
después de la muerte?

¿A dónde van las canciones
cuando las conciencias
—¡al fin!— se dan cuenta
que no se necesita dios para aparecer
en un guiño de espanto?

La pedofilia existe
porque nadie está dispuesto
a la experiencia iniciática
del aburrimiento feral
desde el rostro desechable
de lo nadie.

Se necesita el incesto porque,
en cambio, juntos,
somos el primer imbécil
que nació jamás de una utopía,
un insulto, o un narcisismo.

JCM

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