Legadajo

Como, quien
desea engañarse,
está engañado

y aquel que desea
informarse,
está presente,

y como nadie lee
(está comprobado)
ni un centímetro
delante de su vientre

les voy a dejar,
engargolado,
y adornado con todos
mis membretes

una serie de poemas
relativos a su hartazgo
para que los publiquen
como siempre

JCM

¿Por cuánto $ es Nada?

¿Por cuánto ha ( $ )
que tu carrera
ya vendiste?

Sin nada,
yo te la
hubiera
comprado.

Y en algo
la hubieras
visto
convertirse.

Porque
nada valía,
desde
el principio.

Y, en
cambio,
ahora,
por idiota,
estás en deuda
con mi juicio.

Qué malas
inversiones
has jugado.

Qué mal
te aconsejó
tu buen padrino.

Todos ustedes
ahora están
a mi capricho
para hacer con
sus nombres
cubiletes.

JCM

#revocacióndemandatoparajuliomenchaca #fueranatycastrejón #artistasquéestáncreando

Yo, don gobernador

Si alguien debe gobernar,
¿por qué no dejarme yo?

Soy el único en su vasto
—regio, ilustre— muladar
que no ha de sentir vergüenza
cuando le llamen a cuentas.

Porque si no he dado nada
que se pueda aprovechar,
sólo es por la gente hueca:

inútiles tod@s que no
saben, y no van a hacer
valer pa ni un cacahuate

su inerte gran posición
como simple y llana gente
que no pueda ser —increíble—
todavía más pendeja.

JCM

baladas baaalaaadaaas

Como ya me cansé de estas baraharas…
Baaladas… Sí… Baalidos de animales… 
y —gracias dios— no seremos iguales,
yo haré algo de provecho con mis haras:

—porque son feministas, sí, mis haras—
de este poema que se erige ante tales
cual momento, efigie, adicionales,
de mis entusiasmadas bromas raras:

Tengo que mentar las progenitoras
de las indecibles vergüenzas dadas,
desde ahora, bien temprano, a todas horas

[—y a todas horas, porque: a todas horas
ya tienen programado que la KGn—]:

nomás es conmigo que no le atoras
y eso que son bien ricas mis nalgadas
y lo mío, quieras no quieras, devoras.

jcm